El Gobierno te engaña así… ¡PROTÉGETE!

Hoy hablaremos sobre cómo el Gobierno nos engaña en temas económicos. Es muy importante que conozcas esto para que también puedas protegerte de este fraude. Las personas más ricas y poderosas lo saben y saben jugar a este juego, por lo cual incluso se benefician de esto, pero el ciudadano común no está al tanto de estas maniobras y mucho menos de cómo hacer para resguardarse de ellas y no quedar al descubierto.

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¿Podrías considerarte una persona rica?

En el post de hoy me gustaría hablar acerca de varios conceptos, que deberían poder hacerte determinar tu estado de riqueza, o al menos comprender que es lo que hace a una persona rica y como podemos calificar a alguien como tal.

El estudio de las mentes millonarias siempre es algo que me ha apasionado, y mucha gente tiene conceptos equivocados acerca de lo que es la riqueza. Muchos creen que el millonario es aquel que conduce un Porsche y vive en una urbanización con caras prestaciones y zonas comunes, y que pasa los fines de semana en el campo de golf o club de tenis….

Pero muchas veces esta gente vive altamente endeudada y raramente tiene algún activo que sustente sus gastos. Así que, para empezar, definiremos lo que es una persona rica.

¿Como definimos a una persona rica?

Si paseas por la calle preguntando a la gente como definiría a una persona rica, lo más probable es que el resumen que englobase el 90% de las respuestas sería: alguien que posee muchos bienes materiales.

Y es que, siguiendo con el ejemplo que hemos visto antes, muchos creen que a la gente le va bien cuando los ven conducir un BMW o Mercedes; cuando se compran un ático en una buena zona; cuando los ven salir TODOS los fines de semana (viernes y sábado) a cenar fuera de casa; cuando tienen un tercer vehículo en una familia de dos adultos; cuando siempre renuevan su televisión a la más cara y último modelo, además de poseer todo tipo de chismes tecnológicos que son el último grito… Ya sabes por donde voy.

Pero la realidad, es que, en la mayoría de los casos, esta gente se endeuda hasta las trancas para poder llevar ese nivel de vida consumista o gasta hasta el último céntimo que gana. En el fondo, esa gente suele depender de un único salario, o dos en el caso de una familia, para mantener el ritmo. Y eso es algo sumamente peligroso.

Para mí, una persona rica disfruta mucho más acumulando activos que aumentan de valor con el tiempo o generan rentas, que, en vivir una vida de lujo, llena de gasto o desfase consumista.

Y en el caso en que una persona a la que yo definiría como rica, realmente disfrutase de ese tipo de vida a todo trapo (a quién le gusta, le gusta), lo haría de una manera diferente. No sería su sueldo, proveniente de un trabajo lineal, el que costease sus caprichos, sino los beneficios y rentas que dejase una cartera de empresas, inmuebles, fondos de inversión y cualquier otro tipo de activo.

Basándome en esta definición, y teniendo que usar algo como objetivo, concluiría que alguien es realmente rico cuando su patrimonio neto alcanza el millón de euros. El patrimonio neto se define como el valor real de los activos de una persona menos los pasivos (deudas).

¿Como saber si vas bien encaminado?

Teniendo en cuenta que a la mayoría de millonarios les cuesta toda una vida de trabajo y buenas decisiones el alcanzar dicho status, ¿Cómo puedes saber si vas bien encaminado?

Se han desarrollado durante los años, multitud de fórmulas y ecuaciones de riqueza basadas en variables múltiples. La mayoría de ellas muy complicadas. Tras conocer muchas, mi favorita es la que Thomas J. Stanley y William D. Danko describen en su best seller “El millonario de la puerta de al lado” (libro de recomendadísima lectura). Una fórmula sencilla y que podrás utilizar rápidamente con un par de datos generales. Funciona así:

Tu edad x Renta antes de impuestos (sin incluir ingresos provenientes de herencias) / 10

El resultado (restando cualquier propiedad heredada) debería ser tu patrimonio neto.

Estar por debajo de dicha cifra te calificaría como lo que ellos denominan un MAR (mal atesorador de riqueza), y estar por encima te catalogaría de BAR (buen atesorador de riqueza).

Julia, la empleada de banca

Veamos un ejemplo. Julia, empleada de banca de 27 años, tiene unos ingresos brutos de 31.200€ anuales. 24.000€ provienen de su empleo; otros 5.200€, los obtiene alquilando un par de habitaciones de su piso por plataformas como AirBnb; y además tiene 2.000€ de ingresos anuales provenientes de negocios online.

Siguiendo nuestra fórmula, multiplicamos la edad de Julia (27) por sus 31.200 euros de ingresos, para un resultado de 842.400 que dividiremos entre 10.

Obtenemos un resultado final de 84.240€, que marca la línea que posicionaría a Julia como BAR o MAR.

Julia tiene 17.000€ ahorrados, 6.750€ en un fondo de inversión indexado y una equidad sobre su casa de 64.000€ (Valor de la casa 120.000€ – 56.000€ de hipoteca). Esto hace un patrimonio neto total de 87.750€. Así que podemos concluir que, estando por encima de la cifra de la fórmula, Julia es una Buena Atesoradora de Riqueza.

Julia es un claro ejemplo de lo que no solemos ver. No demasiada gente de 27 años tiene 17.000€ ahorrados y 6.750€ en un fondo de inversión. Y mucho menos si a esto le sumas 64.000€ de equidad sobre su propiedad. Su vena emprendedora, además, le aporta ingresos provenientes de su inmueble y negocios online.

Julia, salta a la vista, lleva una vida financieramente inteligente, siguiendo “Los 4 pasos hacia tu Libertad Financiera”. Regula y controla su gasto e invierte y ahorra el remanente. Además, aprovecha el espacio sobrante en su casa para obtener un ingreso extra que utiliza para pagar cada mes su hipoteca y amortizar anticipadamente la deuda cada vez que puede.

En lugar de comprarse un BMW con sus ahorros (financiando gran parte del monto), Julia conduce un Toyota Prius de 2010 y bajo consumo (le hace exactamente la misma función y le costó 6.000€). En pocos años, utilizará sus ahorros e ingresos extra para pagar la entrada de otra casa y alquilarla por más de lo que marca el pago mensual de hipoteca, aumentando así sus ingresos brutos anuales mientras no ha dejado de depositar mensualmente algo de capital en su fondo indexado.

No es difícil imaginar a Julia con 38 años. Acaudalada y muy por delante financieramente de las personas de su edad. Probablemente con varios inmuebles en propiedad, que podrían sustituir su sueldo en banca, y un fondo de inversión indexado con capital suficiente (entre aportaciones y crecimiento por interés compuesto) como para poder permitirse vivir de él dentro de pocos años, retirando tan solo el 4% anual. Incluso puede que los ingresos por su emprendimiento online hayan crecido sobremanera…

¿Cuánto te pareces a Julia? ¿Vas por buen camino para convertirte en una persona realmente acaudalada? ¿Está entre tus objetivos alcanzar ese millón de euros en patrimonio que te convierte en millonario? ¿Cuáles son tus planes de futuro financiero y tu situación actual? De no ser la deseada… ¿piensas hacer algo para remediarlo?

Ya sabes que te leo en los comentarios o en info@jrbenlloch.com.

Hoy te dejo, para terminar, con un vídeo en el que te muestro como empezar a obtener ingresos online sin la necesidad de tener experiencia previa en ello. Si quieres saber más, puedes acceder a una sección de información detallada al respecto haciendo clic AQUÍ. Para registrarte y arrancar, haz clic AQUÍ.

Espero que hayas obtenido valor de todo lo expuesto hoy aquí. ¡Hasta pronto!

Un abrazo,

Jacinto Ribas

La verdadera escasez del bitcoin

Hoy te traigo el primer artículo dentro del blog que abarca otra de mis pasiones, el bitcoin.

Hay muchas cosas que hacen que esta “nueva” tecnología me fascine, e iré escribiendo acerca de todas ellas con el paso del tiempo. Pero ahora quiero hablarte acerca de algo que la hace única… su escasez.

¿Son los recursos realmente limitados?

Tal y como maravillosamente explica, el economista de la escuela austríaca, Saifedean Ammous en su libro “El patrón Bitcoin” (recomendadísima lectura), la creencia de que los recursos son escasos y limitados proviene de un malentendido de la naturaleza real de la palabra escasez, que es un concepto clave en economía.

En economía, se habla de escasez de recursos frente a determinada necesidad. No se entiende por escaso aquello que es poco, sino que las posibilidades de utilizarlo u obtenerlo son limitadas. Limitadas porque no se es capaz de asignar suficiente tiempo, esfuerzo o capital (entre otras cosas) para obtenerlo.

Por lo tanto, la cantidad de materia prima presente en La Tierra, no constituye un límite real a lo que el ser humano puede producir a partir de ella o extraer para darle uso. Podríamos incluso decir, que dicha cantidad es demasiado grande como para que el ser humano la mida o comprenda… hay mucha más de la que podemos conseguir.

Llevamos miles de años extrayendo minerales de nuestro planeta, y ni siquiera podemos decir que hayamos rascado la superficie. Cuanto más profundo vamos, más encontramos.

Así que, volviendo al término económico, lo que en realidad constituye un límite realista en cuanto a la obtención de un recurso, es la cantidad de tiempo humano que ponemos a trabajar para obtenerlo.

Pudiendo concluir con que el único recurso realmente escaso (aparte del bitcoin), es el tiempo humano.

El tiempo humano determina el valor de las cosas

En el libro “El Último Recurso”, del economista Julián Simón, se explica cómo el único recurso limitado y, de hecho, a lo único que de verdad se le podría llamar recurso es al tiempo humano.

Siempre se puede producir más de algo, si se dedica más tiempo humano a hacerlo. Por lo tanto, el coste real de un bien, es siempre el coste de oportunidad de estar dedicando tiempo a producir ese en lugar de estar produciendo otro.

Explicado de otro modo, ¿qué estoy dejando de ganar por estar minando plata en lugar de minar oro? ¿Y dejando de ganar por plantar y recolectar patatas en lugar de cebollas?

En toda la historia de la humanidad, nunca nos hemos quedado sin una materia prima. Es más, debido a los cada vez mayores avances tecnológicos, se requiere de menos tiempo para extraerlos o producirlos, por lo tanto, estamos en el punto histórico en el que más barata es la materia prima.

No solo no nos hemos quedado sin alguna materia prima, si no que el número de puntos de extracción no hace más que aumentar, pues cada día consumimos más recursos y estos no dejan de aparecer cuando sabes cómo encontrarlos.

Para que los recursos pudiesen de verdad ser entendidos como finitos, las reservas que tenemos deberían decrecer con el tiempo conforme aumenta nuestro consumo y demanda. Y no sólo no decrecen, si no que aumentan, cada vez son más baratas y nuestros avances tecnológicos nos permiten extraerlos de forma más eficiente y encontrar más y más yacimientos.

Los valores refugio

Por lo tanto, cualquier objeto que los humanos escojan para ser un valor refugio subirá de valor al demandarlo la gente. Esto hará que se destine más tiempo a producirlo o extraerlo. Lo que hará que suba la oferta y vuelva a caer el precio del bien, perdiendo así su calidad/cualidad como valor refugio.

Te ilustraré esto con un ejemplo práctico:

Imagínate que un individuo acaudalado decide gastarse una gran cantidad de millones en comprar cobre, pues cree que es un buen valor refugio y que mantendrá a salvo el poder adquisitivo de su capital a lo largo de los años.  Al principio, la oferta existente de cobre, adaptada para la demanda del momento, se resiente fuertemente tras esta gran compra. Esto hace que, durante un periodo corto de tiempo, el cobre se convierta en un bien económicamente escaso… lo que hace que su valor en el mercado aumente.

Esto lanza al mercado a más y más compradores atraídos por la subida, lo que hace que el precio del cobre siga y siga creciendo. Al poco tiempo, los productores y mineros de cobre, así como otros emprendedores atraídos por esta nueva oportunidad, deciden que es más rentable que antes el destinar una mayor cantidad de recursos a la extracción de este metal. Deciden emplear más tiempo a esta actividad debido a que su precio de comercialización lo justifica y pueden obtener grandes ganancias.

¿El resultado? Pronto aumenta tremendamente la oferta, superando la demanda (al no haber tantos inversores para satisfacerla), pues extraer más cobre es factible a esos precios, lo que hace que el precio baje. Entonces, la mayoría de inversores, que fueron atraídos por el aumento de precios y el miedo a la pérdida, venden haciendo bajar más el valor del metal.

De repente, los productores, mineros y emprendedores a los que de pronto les era rentable destinar más tiempo y recursos a la actividad, pierden dinero haciéndolo y se retiran. No han pasado más que, quizá, unos meses y el precio, oferta y demanda del cobre vuelven a los niveles de antes de que el acaudalado individuo comprase millones en cobre… que también se ha retirado al ver que su idea de convertir algo que realmente no es finito en un valor refugio, carecía de fundamentos.

Tan solo el oro ha estado cerca de solventar el problema de la inflación que siempre ha habido con todo lo que, a lo largo de la historia, ha sido considerado dinero.

El oro es de las pocas cosas de las que, aunque no se acaben, no ha podido extraerse en demasía (…al menos hasta ahora). Esa es la principal cualidad que lo ha convertido en un gran valor refugio a lo largo de la historia. El patrón oro resultó en uno de los períodos económicos más gloriosos de la historia. Hasta que llegó Nixon y lo abolió, porque le dio la gana.

Si, has leído bien. Principalmente porque le dio la gana. Así pueden llegar a ser los gobiernos. Provocó grandes desajustes en el Sistema Monetario Internacional y apareció una fuerte inflación debido a la expansión desmedida del crédito. Los bancos centrales tenían ahora más margen de maniobra a la hora de imprimir dinero… haciendo que el nuestro cada día valga menos en nuestro bolsillo. Pero bueno, todo esto, al igual que el hecho de que un gobierno no pueda ejercer este tipo de restricción en el bitcoin, es tema para otro artículo…

El bitcoin

Y así llega el bitcoin con una de sus asombrosas facetas técnicas. Por primera vez, la humanidad tiene acceso a un bien cuya producción es estrictamente limitada. No importa lo que se haga, sólo existirán 21 millones de bitcoin.

Al no poder aumentar la oferta, si se demanda más, sólo puede aumentar su valor. Y dado que cada bitcoin se divide en 100 millones de satoshis, hay un inmenso potencial de crecimiento al poder utilizar fracciones cuando el precio explote y, además de ser aprovechado como el mejor valor refugio por sus características técnicas de escasez, la gente lo utilice para transacciones diarias.

Al haber sido todas las formas existentes de dinero ilimitadas en su oferta, también han sido imperfectas como valores refugio.

El bitcoin es la forma más barata de comprar el futuro, pues es el único bien que no puede ser degradado. No importa cuanto suba su valor, su oferta no puede ser inflada por empresarios atraídos a producirlo o por gobiernos que desearían “imprimirlo”.

En el año 2140 no se podrá producir ni uno más. Es la primera vez que conocemos un bien así, con un límite estricto… como el tiempo humano.

Bitcoin es la mejor tecnología para ahorrar jamás inventada. El auténtico valor refugio.

¡Comparte esto con el mundo! Poco a poco las personas empezarán a entender lo que durante más de 10 años han tenido delante y ha pasado para muchos desapercibido ?

Te dejo con un vídeo en el que hablo acerca del arbitraje, un concepto para sacarle rentabilidad a tus bitcoin y capital. ¡No te lo pierdas!

Hasta pronto.

Un abrazo,

Jacinto Ribas

Como realizar un cierre efectivo en Marketing Multinivel

Uno de los aspectos más importantes a la hora de realizar el proceso de reclutamiento en marketing multinivel, o cualquier industria relacionada con las ventas, es el momento del cierre.

En el artículo de hoy, vamos a hablar sobre cómo realizar un tipo de cierre básico, pero MUY efectivo. Es el proceso de cierre que se enseña en la escuela del Go Pro, de Eric Worre, la mayor entidad de formación que existe dentro del MLM. El típico cierre que cualquiera que entre en la industria y muestre un mínimo interés por formarse, acabará aprendiendo.

Como ya hemos visto en otros artículos, lo ideal para dar a conocer nuestro negocio de marketing multinivel, es hacerlo a través de la entrega de una herramienta de presentación, a ser posible un vídeo. Pues bien, este proceso que vamos a ver hoy ocurre justo después de que la vea, si es que estamos con esa persona, o cuando hacemos una llamada de seguimiento, si es que le hemos dejado a alguien la tarea de ver esa presentación por su cuenta.

Lo primero es lo primero

Primero voy a decirte como NO tienes que proceder. Y es con la siguiente pregunta:

“¿Qué te ha parecido?”

Ni se te ocurra hacerla. Es una pregunta muy natural que mucha gente hace, pero es un grandísimo error.

Piensa que, si el prospecto es alguien que nunca ha tenido contacto con la industria del MLM, lo más probable es que no se haya enterado de NADA de lo que ha visto. Que le hagas una pregunta tan abierta como “¿Que te ha parecido?”, va a causar que la persona con la que hablas se crea con la obligación de pensar para dar una respuesta inteligente.

Lo que va a suceder es que va a buscar todos los puntos negativos que se le ocurran, o que no entienda (que van a ser muchos), y va a intentar pelearlos. Te aseguro que eso no va a traer un resultado positivo a tu presentación.

Así que, veamos como exactamente deberías proceder…

Las 5 preguntas de cierre

Inmediatamente después de que el prospecto vea la presentación (o empecemos la conversación telefónica si es que no la ha visto presencialmente con nosotros), vamos a realizar una serie concreta de preguntas, que van a aumentar en gran medida tu ratio de cierre. Son cinco, y cada una de ellas aportará información necesaria para una venta efectiva.

Allá van:

1. «¿Qué es lo que más te ha gustado de todo lo que has visto?»

Y escuchamos…

Si contesta algo diferente a un tema relacionado con el dinero, como por ejemplo el producto, le escucharemos atentamente haciendo comentarios positivos a sus opiniones e inmediatamente después, una vez termine de hablar, volveremos a realizar la misma pregunta: “¿Qué más te ha gustado?” Y seguiremos así hasta que salga el tema deseado, que es el financiero. Precederemos entonces con las siguientes preguntas.

2.  «Basándote en lo que has visto, imagínate hipotéticamente que te das de alta en la compañía con perspectivas de trabajarla a tiempo parcial. ¿Cuánto te gustaría ganar o cuanto considerarías necesario ganar para que valiese la pena invertir tu tiempo?»

Dice una cantidad…

3. «¿Cuántas horas estarías dispuesto a invertir a la semana para obtener estos ingresos?»

Dice un número de horas…

4. «¿Cuántos meses estarías dispuesto a trabajar esas horas hasta conseguir esos ingresos?”

Dice un número de meses…

5. «Si pudiera enseñarte a obtener unos ingresos de (su respuesta) al mes, trabajando (su respuesta) horas a la semana, después de (su respuesta) meses, ¿estarías dispuesto a arrancar?»

Esta última pregunta, es pura magia. Con ella estamos dándole sus respuestas de vuelta. Con cada una de nuestras preguntas previas, el prospecto se ha ido haciendo los números en su cabeza que justifican su firma. El prospecto desarrollaría el negocio si pudiese llegar a esas cifras y plazos. Ahora nuestra probabilidad de cierre es infinitamente superior.

El paso final

Puede pasar que el prospecto nos de unos números irreales. “Quiero ganar 5.000 euros al mes, dedicándole 5 horas al día, desde el segundo mes.” En este caso cogeremos postura y le diremos:

“Lamentablemente estos números no son realistas. Si eso es lo que buscas, esto, lamentablemente, no es para ti. Ahora bien, si estuvieses dispuesto a cambiar alguno de esos números, estoy seguro de que podría mostrarte como conseguirlo”.

Llegados a este punto, y si obtenemos una respuesta realista por parte del prospecto, procederemos a sentarnos y mostrarle ejemplos de cómo podría obtener los resultados que busca basándonos en el plan de compensación de nuestra empresa.

Al acabar y resolver cualquier duda que le haya podido quedar al respecto, no remolonearemos lo más mínimo, continuaremos con un «pues me da la sensación de que estás listo para arrancar…».

Este proceso va a incrementar mucho tu ratio de cierre. Practícalo y verás los resultados de inmediato.

Y recuerda que si lo que buscas es material mucho más avanzado, tienes a tu disposición el curso “Secretos de un Reclutador”.

En él, no solo aprenderás como realizar los mejores procesos de cierre, sino que también conocerás todo lo necesario para llevar tu negocio al más alto nivel. Tendrás a tu disposición todos los secretos de prospección, reclutamiento, persuasión, planes de acción diarios, y mucho más… ¡Échale un vistazo!

Espero tus comentarios abajo ? y no olvides de compartir el artículo con los miembros de tu equipo a los que pueda serles de ayuda. ¡Te dejo con el vídeo relacionado!

Un abrazo,

Jacinto Ribas

Los 4 obstáculos hacia la Libertad Financiera

En JRBenlloch.com, el objetivo es ayudarte a obtener el conocimiento que te ayude e impulse a obtener la Libertad Financiera. Ese momento en el cual tus ingresos pasivos cubren tus gastos y con ello adquieres la capacidad de poder elegir. Elegir que haces con tu tiempo, tu bien más preciado.

Pese a que hay caminos hacia dicha Independencia Económica que pueden parecer realmente sencillos, como el que te muestro en el PDF gratuito “Los 4 pasos hacia tu Libertad Financiera”, existen muchas cosas que pueden salir mal… que mayormente ocurren dentro de ti.

Y es que tu Inteligencia Emocional va a jugar un papel importante, tal y como veremos hoy al hablar acerca de los 4 obstáculos principales que la gente suele encontrarse al buscar el objetivo del éxito económico.

Libertad vs. Seguridad

Hay un momento en el que vas a tener que elegir. ¿Quieres seguridad o quieres libertad? Actúan como polos opuestos. Quien busca seguridad, irremediablemente pierde libertad. Quien busca libertad, pierde seguridad.

Aquellos amantes de la seguridad, pierden oportunidades porque optan por lo fácil. Con esta elección eligen una vida sin sobresaltos, sin sustos. Un día a día en el que su actividad pocas veces supone retos, que son los que hacen que crezcamos como personas y nos hagamos mejores.

Supone, generalmente, quedarte dentro de tu zona de confort. Vivir días sin retos ni emociones (por lo menos, en lo que se refiere al ámbito laboral). Va por gustos, pero a mí personalmente me parece, entre otras cosas, aburrido.

Si eliges libertad, da por seguro que vas a cometer errores. Es lógico, y estos son necesarios para el éxito. Cada paso en falso debería aportarte nuevo conocimiento. Enseñanzas que harán que no vuelvas a caer en el mismo error de nuevo. Y es que un emprendedor se curte a base de tortazos.

Quien renuncia a su Libertad a cambio de Seguridad, acaba quedándose sin la una ni la otra.

He emprendido muchos proyectos, y nunca he tenido miedo a fallar. Entre otras cosas, porque juego a ganar. Hay una frase que me encanta y que es una especie de estandarte que llevo siempre conmigo:

“Si gano o aprendo, nunca pierdo”

Si extraes un aprendizaje de cada acción que lleves a cabo en la vida, nunca perderás. Cuando un negocio no sale como esperabas, no habrá sido en vano si te sientas a estudiar todas las cosas por las que no ha sido fructífero, para así estar más preparado para el siguiente intento.

Como dijo Winston Churchill:

“El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”.

Y esas son palabras MUY sabias. Si evitas los errores, evitas el éxito y el aprendizaje. Quien no ha fracasado nunca, no ha intentado tampoco nada, y se cierra las puertas a triunfar. Arriesgar te da la oportunidad de ganar.

Para un empleado, el error es algo a evitar. Para un emprendedor, es parte necesaria del proceso.

Repito, libertad o seguridad es cuestión de gustos. Pero para mí, la libertad financiera es mucho más importante que la seguridad laboral. La primera es real, la segunda una fantasía.

Debes escoger una opción y pagar el precio de tu elección -el precio del trabajo fácil o el de los batacazos-, que al andar el camino que escojas, llegando hasta el final, te otorgará resultados de lo más diferentes -ataduras o libertad-.

Los 4 obstáculos

1. Creencias limitadoras

El miedo es el mayor freno de la humanidad. Y en un 99% de los casos es infundado. El miedo a lo desconocido se basa en posibles consecuencias futuras que te montas en tu cabeza. Son películas. Muchas veces conseguirás quitártelo del medio y avanzar si te haces la pregunta “¿Qué es lo peor que me podría pasar?”. Normalmente, llegarás a la conclusión de que no es para tanto.

2. Complacerse de vivir, por inercia, en la comodidad

La gente parece tener fobia al esfuerzo. En un mundo en transformación, no adaptarse es el verdadero riesgo. Un riesgo demasiado grande como para dejarlo pasar. Si tienes entre 0 y 40 años… ¿De verdad crees que el gobierno te dará de comer cuando te jubiles?

El tema de las pensiones tiene chicha, y probablemente se merezca un artículo exclusivo, pero por ahora reflexiona acerca de esto: ¿De verdad crees que tu empleo es seguro y por eso te acomodas? A mí eso me parece un error. Mañana mismo podrían dejarte en la calle.

Lo cómodo y fácil suele entenderse por: “sueldo limitado, hipoteca infinita, consumo irresponsable”. Esa es la vida de la mayoría. Si no te esfuerzas por crecer, te estancarás. Si no mejoras tú, no mejorará tu situación. Sea la que sea. Esfuérzate y mueve el culo. No te dejes arrastrar por las corrientes del río de la complacencia y la vida mediocre.

3. Malos hábitos financieros

Ganar, gastar, no ahorrar y por supuesto, no invertir. Vivir financieramente al día. Esa es la vida que vive el 95% de la población (si no más). Gastar más de lo que se gana, incluso gastarse ingresos futuros. Gratificación económica inmediata y ningún tipo de planificación a medio y largo plazo.

No creo que haga falta decir nada más.

4. Falta de educación financiera

Todo el mundo maneja dinero cada día, pero muy pocos se preparan para hacerlo de la manera correcta. Una buena formación financiera no es un lujo, es una necesidad. Una necesidad absoluta que no se nos enseña en el colegio o universidad. Pero eso no significa que no deba aprenderse.

Formarse de modo continuo es una prioridad. Como decía Jim Rhon:

“Tus ingresos nunca serán mayores que tu desarrollo personal”

Y esto es especialmente cierto en cuanto a tu desarrollo en ámbitos financieros. Aprender a controlar tus gastos e invertir de manera correcta en pos de tu libertad (o si eres de los que lo prefiere, seguridad) financiera, es la inversión en tiempo y dinero más rentable que podrás hacer jamás.

Te dejo abajo el vídeo relacionado con el artículo, y no olvides descargar el PDF gratuitoLos 4 pasos hacia tu Libertad Financiera”. En el cual aprenderás uno de los caminos más sencillos hacia tu Independencia Económica.

Espero tus comentarios abajo 🙂 y no dudes en compartir el artículo con quien creas que le será de ayuda.

¡Un abrazo!

Jacinto Ribas