¿Podrías considerarte una persona rica?

En el post de hoy me gustaría hablar acerca de varios conceptos, que deberían poder hacerte determinar tu estado de riqueza, o al menos comprender que es lo que hace a una persona rica y como podemos calificar a alguien como tal.

El estudio de las mentes millonarias siempre es algo que me ha apasionado, y mucha gente tiene conceptos equivocados acerca de lo que es la riqueza. Muchos creen que el millonario es aquel que conduce un Porsche y vive en una urbanización con caras prestaciones y zonas comunes, y que pasa los fines de semana en el campo de golf o club de tenis….

Pero muchas veces esta gente vive altamente endeudada y raramente tiene algún activo que sustente sus gastos. Así que, para empezar, definiremos lo que es una persona rica.

¿Como definimos a una persona rica?

Si paseas por la calle preguntando a la gente como definiría a una persona rica, lo más probable es que el resumen que englobase el 90% de las respuestas sería: alguien que posee muchos bienes materiales.

Y es que, siguiendo con el ejemplo que hemos visto antes, muchos creen que a la gente le va bien cuando los ven conducir un BMW o Mercedes; cuando se compran un ático en una buena zona; cuando los ven salir TODOS los fines de semana (viernes y sábado) a cenar fuera de casa; cuando tienen un tercer vehículo en una familia de dos adultos; cuando siempre renuevan su televisión a la más cara y último modelo, además de poseer todo tipo de chismes tecnológicos que son el último grito… Ya sabes por donde voy.

Pero la realidad, es que, en la mayoría de los casos, esta gente se endeuda hasta las trancas para poder llevar ese nivel de vida consumista o gasta hasta el último céntimo que gana. En el fondo, esa gente suele depender de un único salario, o dos en el caso de una familia, para mantener el ritmo. Y eso es algo sumamente peligroso.

Para mí, una persona rica disfruta mucho más acumulando activos que aumentan de valor con el tiempo o generan rentas, que, en vivir una vida de lujo, llena de gasto o desfase consumista.

Y en el caso en que una persona a la que yo definiría como rica, realmente disfrutase de ese tipo de vida a todo trapo (a quién le gusta, le gusta), lo haría de una manera diferente. No sería su sueldo, proveniente de un trabajo lineal, el que costease sus caprichos, sino los beneficios y rentas que dejase una cartera de empresas, inmuebles, fondos de inversión y cualquier otro tipo de activo.

Basándome en esta definición, y teniendo que usar algo como objetivo, concluiría que alguien es realmente rico cuando su patrimonio neto alcanza el millón de euros. El patrimonio neto se define como el valor real de los activos de una persona menos los pasivos (deudas).

¿Como saber si vas bien encaminado?

Teniendo en cuenta que a la mayoría de millonarios les cuesta toda una vida de trabajo y buenas decisiones el alcanzar dicho status, ¿Cómo puedes saber si vas bien encaminado?

Se han desarrollado durante los años, multitud de fórmulas y ecuaciones de riqueza basadas en variables múltiples. La mayoría de ellas muy complicadas. Tras conocer muchas, mi favorita es la que Thomas J. Stanley y William D. Danko describen en su best seller “El millonario de la puerta de al lado” (libro de recomendadísima lectura). Una fórmula sencilla y que podrás utilizar rápidamente con un par de datos generales. Funciona así:

Tu edad x Renta antes de impuestos (sin incluir ingresos provenientes de herencias) / 10

El resultado (restando cualquier propiedad heredada) debería ser tu patrimonio neto.

Estar por debajo de dicha cifra te calificaría como lo que ellos denominan un MAR (mal atesorador de riqueza), y estar por encima te catalogaría de BAR (buen atesorador de riqueza).

Julia, la empleada de banca

Veamos un ejemplo. Julia, empleada de banca de 27 años, tiene unos ingresos brutos de 31.200€ anuales. 24.000€ provienen de su empleo; otros 5.200€, los obtiene alquilando un par de habitaciones de su piso por plataformas como AirBnb; y además tiene 2.000€ de ingresos anuales provenientes de negocios online.

Siguiendo nuestra fórmula, multiplicamos la edad de Julia (27) por sus 31.200 euros de ingresos, para un resultado de 842.400 que dividiremos entre 10.

Obtenemos un resultado final de 84.240€, que marca la línea que posicionaría a Julia como BAR o MAR.

Julia tiene 17.000€ ahorrados, 6.750€ en un fondo de inversión indexado y una equidad sobre su casa de 64.000€ (Valor de la casa 120.000€ – 56.000€ de hipoteca). Esto hace un patrimonio neto total de 87.750€. Así que podemos concluir que, estando por encima de la cifra de la fórmula, Julia es una Buena Atesoradora de Riqueza.

Julia es un claro ejemplo de lo que no solemos ver. No demasiada gente de 27 años tiene 17.000€ ahorrados y 6.750€ en un fondo de inversión. Y mucho menos si a esto le sumas 64.000€ de equidad sobre su propiedad. Su vena emprendedora, además, le aporta ingresos provenientes de su inmueble y negocios online.

Julia, salta a la vista, lleva una vida financieramente inteligente, siguiendo “Los 4 pasos hacia tu Libertad Financiera”. Regula y controla su gasto e invierte y ahorra el remanente. Además, aprovecha el espacio sobrante en su casa para obtener un ingreso extra que utiliza para pagar cada mes su hipoteca y amortizar anticipadamente la deuda cada vez que puede.

En lugar de comprarse un BMW con sus ahorros (financiando gran parte del monto), Julia conduce un Toyota Prius de 2010 y bajo consumo (le hace exactamente la misma función y le costó 6.000€). En pocos años, utilizará sus ahorros e ingresos extra para pagar la entrada de otra casa y alquilarla por más de lo que marca el pago mensual de hipoteca, aumentando así sus ingresos brutos anuales mientras no ha dejado de depositar mensualmente algo de capital en su fondo indexado.

No es difícil imaginar a Julia con 38 años. Acaudalada y muy por delante financieramente de las personas de su edad. Probablemente con varios inmuebles en propiedad, que podrían sustituir su sueldo en banca, y un fondo de inversión indexado con capital suficiente (entre aportaciones y crecimiento por interés compuesto) como para poder permitirse vivir de él dentro de pocos años, retirando tan solo el 4% anual. Incluso puede que los ingresos por su emprendimiento online hayan crecido sobremanera…

¿Cuánto te pareces a Julia? ¿Vas por buen camino para convertirte en una persona realmente acaudalada? ¿Está entre tus objetivos alcanzar ese millón de euros en patrimonio que te convierte en millonario? ¿Cuáles son tus planes de futuro financiero y tu situación actual? De no ser la deseada… ¿piensas hacer algo para remediarlo?

Ya sabes que te leo en los comentarios o en info@jrbenlloch.com.

Hoy te dejo, para terminar, con un vídeo en el que te muestro como empezar a obtener ingresos online sin la necesidad de tener experiencia previa en ello. Si quieres saber más, puedes acceder a una sección de información detallada al respecto haciendo clic AQUÍ. Para registrarte y arrancar, haz clic AQUÍ.

Espero que hayas obtenido valor de todo lo expuesto hoy aquí. ¡Hasta pronto!

Un abrazo,

Jacinto Ribas

Los 4 obstáculos hacia la Libertad Financiera

En JRBenlloch.com, el objetivo es ayudarte a obtener el conocimiento que te ayude e impulse a obtener la Libertad Financiera. Ese momento en el cual tus ingresos pasivos cubren tus gastos y con ello adquieres la capacidad de poder elegir. Elegir que haces con tu tiempo, tu bien más preciado.

Pese a que hay caminos hacia dicha Independencia Económica que pueden parecer realmente sencillos, como el que te muestro en el PDF gratuito “Los 4 pasos hacia tu Libertad Financiera”, existen muchas cosas que pueden salir mal… que mayormente ocurren dentro de ti.

Y es que tu Inteligencia Emocional va a jugar un papel importante, tal y como veremos hoy al hablar acerca de los 4 obstáculos principales que la gente suele encontrarse al buscar el objetivo del éxito económico.

Libertad vs. Seguridad

Hay un momento en el que vas a tener que elegir. ¿Quieres seguridad o quieres libertad? Actúan como polos opuestos. Quien busca seguridad, irremediablemente pierde libertad. Quien busca libertad, pierde seguridad.

Aquellos amantes de la seguridad, pierden oportunidades porque optan por lo fácil. Con esta elección eligen una vida sin sobresaltos, sin sustos. Un día a día en el que su actividad pocas veces supone retos, que son los que hacen que crezcamos como personas y nos hagamos mejores.

Supone, generalmente, quedarte dentro de tu zona de confort. Vivir días sin retos ni emociones (por lo menos, en lo que se refiere al ámbito laboral). Va por gustos, pero a mí personalmente me parece, entre otras cosas, aburrido.

Si eliges libertad, da por seguro que vas a cometer errores. Es lógico, y estos son necesarios para el éxito. Cada paso en falso debería aportarte nuevo conocimiento. Enseñanzas que harán que no vuelvas a caer en el mismo error de nuevo. Y es que un emprendedor se curte a base de tortazos.

Quien renuncia a su Libertad a cambio de Seguridad, acaba quedándose sin la una ni la otra.

He emprendido muchos proyectos, y nunca he tenido miedo a fallar. Entre otras cosas, porque juego a ganar. Hay una frase que me encanta y que es una especie de estandarte que llevo siempre conmigo:

“Si gano o aprendo, nunca pierdo”

Si extraes un aprendizaje de cada acción que lleves a cabo en la vida, nunca perderás. Cuando un negocio no sale como esperabas, no habrá sido en vano si te sientas a estudiar todas las cosas por las que no ha sido fructífero, para así estar más preparado para el siguiente intento.

Como dijo Winston Churchill:

“El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”.

Y esas son palabras MUY sabias. Si evitas los errores, evitas el éxito y el aprendizaje. Quien no ha fracasado nunca, no ha intentado tampoco nada, y se cierra las puertas a triunfar. Arriesgar te da la oportunidad de ganar.

Para un empleado, el error es algo a evitar. Para un emprendedor, es parte necesaria del proceso.

Repito, libertad o seguridad es cuestión de gustos. Pero para mí, la libertad financiera es mucho más importante que la seguridad laboral. La primera es real, la segunda una fantasía.

Debes escoger una opción y pagar el precio de tu elección -el precio del trabajo fácil o el de los batacazos-, que al andar el camino que escojas, llegando hasta el final, te otorgará resultados de lo más diferentes -ataduras o libertad-.

Los 4 obstáculos

1. Creencias limitadoras

El miedo es el mayor freno de la humanidad. Y en un 99% de los casos es infundado. El miedo a lo desconocido se basa en posibles consecuencias futuras que te montas en tu cabeza. Son películas. Muchas veces conseguirás quitártelo del medio y avanzar si te haces la pregunta “¿Qué es lo peor que me podría pasar?”. Normalmente, llegarás a la conclusión de que no es para tanto.

2. Complacerse de vivir, por inercia, en la comodidad

La gente parece tener fobia al esfuerzo. En un mundo en transformación, no adaptarse es el verdadero riesgo. Un riesgo demasiado grande como para dejarlo pasar. Si tienes entre 0 y 40 años… ¿De verdad crees que el gobierno te dará de comer cuando te jubiles?

El tema de las pensiones tiene chicha, y probablemente se merezca un artículo exclusivo, pero por ahora reflexiona acerca de esto: ¿De verdad crees que tu empleo es seguro y por eso te acomodas? A mí eso me parece un error. Mañana mismo podrían dejarte en la calle.

Lo cómodo y fácil suele entenderse por: “sueldo limitado, hipoteca infinita, consumo irresponsable”. Esa es la vida de la mayoría. Si no te esfuerzas por crecer, te estancarás. Si no mejoras tú, no mejorará tu situación. Sea la que sea. Esfuérzate y mueve el culo. No te dejes arrastrar por las corrientes del río de la complacencia y la vida mediocre.

3. Malos hábitos financieros

Ganar, gastar, no ahorrar y por supuesto, no invertir. Vivir financieramente al día. Esa es la vida que vive el 95% de la población (si no más). Gastar más de lo que se gana, incluso gastarse ingresos futuros. Gratificación económica inmediata y ningún tipo de planificación a medio y largo plazo.

No creo que haga falta decir nada más.

4. Falta de educación financiera

Todo el mundo maneja dinero cada día, pero muy pocos se preparan para hacerlo de la manera correcta. Una buena formación financiera no es un lujo, es una necesidad. Una necesidad absoluta que no se nos enseña en el colegio o universidad. Pero eso no significa que no deba aprenderse.

Formarse de modo continuo es una prioridad. Como decía Jim Rhon:

“Tus ingresos nunca serán mayores que tu desarrollo personal”

Y esto es especialmente cierto en cuanto a tu desarrollo en ámbitos financieros. Aprender a controlar tus gastos e invertir de manera correcta en pos de tu libertad (o si eres de los que lo prefiere, seguridad) financiera, es la inversión en tiempo y dinero más rentable que podrás hacer jamás.

Te dejo abajo el vídeo relacionado con el artículo, y no olvides descargar el PDF gratuitoLos 4 pasos hacia tu Libertad Financiera”. En el cual aprenderás uno de los caminos más sencillos hacia tu Independencia Económica.

Espero tus comentarios abajo 🙂 y no dudes en compartir el artículo con quien creas que le será de ayuda.

¡Un abrazo!

Jacinto Ribas

El Cuadrante del Flujo del Dinero

En el día de hoy, me gustaría hablarte acerca de uno de los libros que cambió mi forma de ver las cosas. En mi humilde opinión, y pese al éxito indudable de “Padre Rico, Padre Pobre”, es la obra más valiosa del coach financiero, Robert Kiyosaki.

Tuve la suerte de cruzarme con él antes de la mayoría de edad, lo que marcó el rumbo de mis acciones desde entonces. Este no es otro que “El Cuadrante del Flujo del Dinero”, en el cual el autor expone una teoría llamada por el mismo nombre.

En ella, Kiyosaki sostiene que existen cuatro cuadrantes que relacionan a las personas con sus finanzas y situación laboral. Para hablar de ellos, diferenciaremos entre dos partes del cuadrante, la izquierda y la derecha.

Izquierda

En la parte izquierda tenemos los ingresos lineales, donde intercambiamos tiempo por dinero.

Se trabaja X horas al día a cambio de una remuneración por cada una de ellas. Si dejas de trabajar, dejas de cobrar. Jamás podrás ser financieramente libre, ya que el dinero requiere de tu trabajo para llegar hasta tu bolsillo.

No puedes caer enfermo o irte de vacaciones, pues te quedarías sin sustento para tu vida. En este lado del cuadrante, podremos encontrar al 95% de las personas repartiéndose el 5% del dinero que hay circulando en el mundo.

Dentro del lado izquierdo tenemos dos de los cuadrantes:

Empleados (E)

Los empleados trabajan mucho, suelen cobrar poco y están atados a un horario y a un jefe.

Un empleado suele buscar la “seguridad”. Pero un empleo es todo menos “seguro”. No te engañes. Cualquier día podrías vértelas en la calle, pues no depende de ti el tomar esa decisión. Estoy seguro de que conoces muchos casos en los cuales han despedido a alguien que llevaba 15-20 años trabajando para una empresa. Esto ocurre muchísimo… y esa gente se queda con una mano delante y otra detrás.

De hecho, el sentimiento predominante en este cuadrante es el del miedo.

En este cuadrante podemos encontrar a la gente que no tiene sueños, sino que trabaja para los sueños de otro (los de sus jefes). Trabajan para que los hijos de los jefes vayan a los mejores colegios; para que puedan irse de vacaciones y disfrutar de tiempo libre. En definitiva, para que esos jefes hagan lo que quieran, con quien quieran, cuando quieran, donde quieran… Los empleados trabajan para que otros puedan ser libres, apalancándose de su esfuerzo y horas de dedicación.

Normalmente se trabaja 48 horas semanales, durante más de 40 años, para luego tener que conformarte con una pensión (ya veremos…) que no llega ni al 40% de lo que ganabas en tu vida laboral… que ya entonces no era suficiente para vivir como te gustaría.

¿Es algo malo ser empleado? Por supuesto que no. Por mal que lo haya podido pintar, todo tiene que ver con los objetivos y metas de cada uno. Hay gente que se siente cómoda en esta parte del cuadrante, y no hay nada reprochable en ello.

Lo único es que tenemos que tener claro que ser empleado es como ir en una bicicleta. Si nuestro objetivo es ir hasta el pueblo de al lado, seguramente nos sirva ese medio de transporte. Ahora bien, llegar hasta una ciudad situada a 400 kilómetros, puede ser complicado…

Autónomos (A)

No nos extenderemos mucho aquí… ya que, pese a lo que muchos puedan llegar a pensar, un autónomo no es diferente a un empleado.

Un autónomo es un empleado engañado. Es un autoempleado. Un empleado con más responsabilidades, mismo o inferior salario y normalmente con un préstamo por pagar…

Si bien es cierto que podría ofrecer una base más sólida para crecer hacia tu Libertad Financiera (que desarrollaremos más adelante), ejercer como autónomo sin miras a crecer, podría dejarte estancado en una peor posición que la del empleado.

Volviendo a la comparación con los medios de transporte, si el cuadrante del empleado era como ir en bicicleta, el cuadrante del autónomo podría asemejarse a viajar en coche. Puede cumplir tu objetivo de ir hasta el pueblo de al lado, e incluso de llevarte varios cientos de kilómetros más allá, hasta otras ciudades. Su limitación quizá estaría en su incapacidad de poder cruzar el océano…

Lo que nos enseñan en las universidades y sistema educativo tradicional a día de hoy, es a permanecer en este lado izquierdo del cuadrante. Nos enseñan a obedecer, a ser responsables, a trabajar para el sistema, a mantener nuestros sueños controlados y a ras de suelo. No hay educación emocional, no nos muestran el camino para a ver más allá…

No nos enseñan a estar en el lado derecho del cuadrante, donde está la libertad…

Derecha

Si en la izquierda tenemos los ingresos lineales donde intercambiamos nuestro tiempo por dinero, en el lado derecho utilizamos el apalancamiento humano, para crear ingresos pasivos, o el apalancamiento del dinero para generar ingresos provenientes de inversiones.

Un ingreso pasivo, o residual, es lo que proviene de manera recurrente de un esfuerzo que hiciste una única vez. El concepto de inversión no creo que necesite de demasiada aclaración. De todas formas, en el artículo “¿Qué tipo de ingresos se requieren para la Libertad Financiera?”, encontrarás todo detalle acerca de estos tipos de ingresos.

Podríamos poner el ejemplo de un escritor cuando escribe un libro y se vende durante toda una vida; o cuando un cantante graba un disco; o cuando se alquila una casa; o cuando creas carteras de clientes para cualquier producto que se vende recurrentemente; o cuando tienes una empresa en la cual el grueso del trabajo es realizado por empleados; o inviertes en algo que te da rentabilidades periódicas…

En este lado del cuadrante, nos aprovechamos del apalancamiento humano o financiero para generar los ingresos que nos hacen libres. Aquí encontraremos al 5% de la población, repartiéndose el 95% del dinero. Sólo en este lado del cuadrante es posible alcanzar la Libertad Financiera. Y no por el dinero que se puede ganar, sino por el tiempo que se obtiene al no tener que trabajar directamente para conseguirlo.

Empresarios (D)

Para explicarte este cuadrante, lo haré a través de un ejemplo con el que te quedará muy claro. Desarrollemos ahora el por qué ser un autónomo podría ofrecer una base sólida hacia la Libertad Financiera, enfocando su actividad de la manera adecuada.

Imagina que un abogado (autónomo con un ingreso lineal), decide montarse un gabinete y contratar a un equipo de un asistente y tres abogados. Sumando un total de 4 empleados.

De repente, este abogado ha pasado de trabajar 8 horas al día, y producir por cada una de ellas, a rendir como si fuesen 8 horas por 5, que son los miembros totales del gabinete contándolo a él.

Ahora es libre, ahora puede caer enfermo e irse de vacaciones. Sabe que su equipo de trabajo, una vez preparado, mantendrá la producción en marcha y él seguirá cobrando y produciendo, aunque no esté presente.

Ha hecho el esfuerzo de educar y formar a su equipo una única vez, independientemente del tiempo que le haya costado hacer eso, y va a cobrar cada día que esa gente este desempeñando su labor. Esto es un ejemplo de ingreso pasivo basado en el apalancamiento humano.

Muy parecido a lo que ocurre en el marketing multinivel o equipos de comerciales, donde formas e instruyes a un equipo de ventas que crea ese apalancamiento humano. Cuando tenemos un equipo de 100 personas, tirémoslo por lo bajo y supongamos que cada una de ellas trabaja 1 hora al día… ¡Estaríamos teniendo una producción diaria equivalente a trabajar 100 horas! Algo que es imposible para un solo ser humano.

Y aprovecho para citar aquí a John Rockefeller, magnate del petróleo de los años 1800, que decía:

“Prefiero el 1% del esfuerzo de 100 personas, que el 100% de mi propio esfuerzo.” Sabias palabras.

Volviendo a la comparativa de los sueños y metas de cada uno con los medios de transporte, si tu objetivo es ir a Estados Unidos (desde España), no podrás cruzar el charco en bicicleta, ni tampoco en coche… ¡Vas a necesitar un avión!

Inversores (I)

En este cuadrante entra en juego el apalancamiento del dinero. Aquí es cuando consigues, a través de inversiones de todo tipo, hacer que el dinero trabaje para ti día tras día. Duermas o estés despierto, 24 horas al día.

Fondos de inversión; alquileres; staking cripto; dividendos; negocios que puedas llevar de manera 99% delegable; productos de suscripción…

Para llegar a este cuadrante simplemente hay que ir dirigiendo a él el cash-flow que vamos generando en los otros cuadrantes. He incluso realimentarlo con los beneficios que obtenemos de estar en él.

La forma más sencilla que conozco de hacerlo y por la que cualquiera puede empezar, estando en el cuadrante que sea, es la que detallo en “Los 4 Pasos hacia tu Libertad Financiera”. Te recomiendo su lectura e inmediata aplicación de lo aprendido. ?

Lo descrito hoy aquí, es tan solo un pequeño resumen de lo que encontrarás en el magnífico libro de Robert Kiyosaki: El Cuadrante del Flujo del Dinero.

Es, sin lugar a dudas, una teoría que ha marcado la guía para los emprendedores de las últimas dos décadas y que lo será para los que están por venir.

Fue un libro que cambió mi vida, al hacerme entender que podía ELEGIR en que cuadrante estar y los beneficios y lastres que suponía cada uno.

Te dejo con el vídeo donde resumo todo esto, y no olvides compartirlo con la gente a la que creas que le puede ser de ayuda.

¿En qué cuadrante estás tu? ¿A qué cuadrante aspiras? Te leo en los comentarios. ¡Hasta pronto!

Un abrazo,

Jacinto Ribas