¿Qué son la Inteligencia Financiera y Libertad Financiera?

Hoy te traigo un nuevo artículo dentro de Secretos financieros. Mi idea aquí es, con mi experiencia como alguien que ya es libre financieramente desde los 30 años, intentar aportar distintos consejos o poner a tu disposición cierto conocimiento que estoy convencido de que, si lo aplicáis, podrás alcanzar tu libertad económica. Sinceramente, creo que esto está al alcance de todo el mundo. Simplemente tienes que tener el guía adecuado, tener la formación que se necesita y sobretodo elegir los caminos o los vehículos correctos.

Hoy vamos a empezar hablando acerca de inteligencia financiera y libertad financiera, dos conceptos que normalmente todo el mundo quiere o con lo que casi todo el mundo sueña. Así que vamos a empezar por definirlos. La inteligencia financiera consiste básicamente en dejar de trabajar por dinero, en dejar de vender tu tiempo, en dejar de intercambiar tiempo por dinero, e intentar crear un sistema de ingresos múltiples que trabaje para ti en piloto automático.

Podemos decir que consiste en dejar de levantarse cada día para ir a un empleo, para ir a trabajar, si es que de verdad quieres dejar de hacerlo, o que por lo menos no estés obligado a ello. No es que un empleo sea malo, en absoluto, el problema es que mucha gente no quiere ser empleada. Le gustaría estar haciendo otra cosa o no se sienten bien remunerados o no se sienten bien adecuadamente valorados. En definitiva, preferían estar haciendo cualquier otra cosa. Si lo piensas, es muy poca gente la que tendría su empleo como hobby si no le pagasen por ello. ¿Tú trabajas de tu pasión?

¿Mantendrías tu trabajo actual si no te pagaran por ello?

La libertad financiera, el segundo concepto, contrario de lo que muchísima gente puede creer, no tiene absolutamente nada que ver con una cifra monetaria, con una cifra de dinero. Tiene más bien que ver con el tiempo.

Es que tu libertad financiera se mide con los meses que puedes mantener tu nivel de vida, el mismo nivel de vida, sin tener que trabajar. Eso sería tu libertad financiera.

Todo el mundo debería tener entre 6 meses y 12 meses cubiertos por lo que pueda pasar. Imagínate que te quedas sin empleo, o que te rompes una pierna y no tienes seguro, te puede pasar mil cosas. Todo el mundo debería tener entre 6 y 12 meses cubiertos guardados bajo la almohada por lo que pudiese pasar. Pero la verdad es que esto no pasa casi nunca, la gente vive al día. 

La inmensa mayoría de personas quebraría y no tendrían ni siquiera de qué comer si un mes no fuesen a trabajar y dejasen de ingresar la nómina. Y esto es muy triste y sobretodo es peligroso para una persona, el no tener un seguro que te pueda aportar esa supervivencia si te pasa algo. Imagínate cómo te sentirías si tuvieses una cifra en el banco que te permitiese, sin cambiar tu estilo de vida ni una pizca, una cantidad del banco que te permitiese estar viviendo durante uno o dos años, sin trabajar. ¿Cómo te sentirías? Si de verdad durante esos 1 o 2 años pudieses estar dedicándote a lo que más te gusta, sin necesidad de que fuese remunerado, dedicarte a tus hobbies, te sentirías relajado o relajada, te sentirías libre y eso es la libertad financiera. En ese caso, podríamos decir entonces que tu libertad financiera es de 1 o 2 años, y así es como marcamos la libertad financiera, en el tiempo que puedes sobrevivir con tu mismo estilo de vida. Pero hay más, para alcanzar tu libertad financiera no sólo vas a necesitar de inteligencia financiera, sino también de inteligencia emocional.

La inteligencia emocional implica disciplina, confianza, la aceptación del error y del rechazo, el tener una paciencia sin límites, constancia y también el preferir la gratificación aplazada antes de la gratificación inmediata, eso es muy importante también. Piensa en la siguiente fórmula:

Libertad financiera = Inteligencia Financiera + Inteligencia Emocional.

¿Dónde está la formación convencional en esta fórmula? ¿Dónde está lo que aprendemos en el colegio en esta fórmula? ¿Dónde está el coeficiente intelectual? Eso sobre lo que tanto se habla en el colegio. ¿Dónde está la suerte? Como puedes ver no aparecen en ningún lado, no cuentan para la libertad financiera, no cuentan ni la suerte, ni el coeficiente intelectual, ni la formación convencional. La escuela no te enseña a gestionar las emociones y el dinero. No nos preparan para ser libres financieramente, sino, como mucho, para trabajar para otros que sí que lo son. Y con esto se demuestra en parte con el hecho de que no son los más inteligentes o los que mejores notas sacan en clase, los que acaban siendo más ricos o más libres, y también se demuestra con el hecho de que en el top 20 de Forbes el número de personas que tienen carreras universitarias o incluso que ha acabado la secundaria es muy muy pequeño.

La clave es entender que no son tus aptitudes o lo que sabes lo que importa, sino tu actitud. Ahora vamos a hablar acerca de las tres clases diferentes de ingresos.

Las 3 clases o tipos de ingresos

1.Ingresos Activos: Lo primero son los ingresos ganados activamente, que son los que requieren tu presencia y trabajo cada vez que se ganan una y otra vez. Por ejemplo, te dedicas a vender patatas al por menor, vas al mercadillo a vender patatas y cada vez que haces una transacción, estás ganando dinero. Si dejas de trabajar, vas a dejar de ganar ese dinero. Cualquier tipo de venta suele ser stock que se gana activamente o cualquier tipo de empleo. Normalmente vas a tu trabajo, estas 8 horas y trabajas activamente para que tu jefe a final de mes te pague.

2. Ingresos Pasivos: Requieren de tu presencia y trabajo al principio, pero después se producen casi automáticamente y tienen un ingreso constante.

3. Ingresos por Inversión: este tipo de ingresos no requieren de tu presencia. Pones dinero, pones capital y obtienes rentabilidades de forma constante.

¿Qué es lo que hace una persona inteligentemente financiera?

1. Diversifica todas sus fuentes de ingresos en estas tres categorías. En las tres.

2. Sabe que tener un solo ingreso es un riesgo que debe corregir, no puedes nunca depender de un solo tipo de ingreso.

3. Llevan negocios, carteras de clientes, comisiones por venta, etc., desde su casa y en su tiempo libre y normalmente en piloto automático. Y es que la mayor parte de los ingresos de alguien que es libre financieramente provienen de los ingresos pasivos y las inversiones.

Dedican algo de tiempo a las ganancias ganadas activamente o porque son muy rentables – y lo hacen durante un período X de tiempo – o porque son ingresos activos que pueden acabarse convirtiendo en un ingreso pasivo. Y un ingreso pasivo es aquel que proviene de algo hecho una única vez que te va dejando ingresos residuales con el tiempo. Haces un esfuerzo y te va pagando durante un largo período de tiempo. Como escribir un libro. Escribes un libro y cada vez que se vende cobras, sea en librerías, sea online. Eres un cantante o músico, grabas un disco, cada vez que se vende tu disco cobras.

Ejemplo de un ingreso ganado activamente que se transforma en un pasivo es, por ejemplo, construir una red de distribución de marketing multinivel. Sabes que yo que me he dedicado muchísimos años al multinivel, prácticamente toda mi vida laboral. Llevo 11 años en la industria. Hago o se hacen tareas de reclutamiento y de formación a gente y eso es un ingreso activo. Cuando estás formando y captando a alguien para que haga su trabajo y luego va creciendo tu red de distribución y vas obteniendo ingresos pasivos que te duran prácticamente toda la vida. Yo sigo teniendo ingresos residuales hasta de las primeras empresas con las que trabajé.

Y luego están las inversiones que las inversiones pones X y te llevas Y. Por ejemplo, el ejemplo más típico compras un inmueble, un piso, lo alquilas y todos los meses te va entrando una renta.

El otro día me preguntaron en mi canal de Instagram cuáles eran mis ingresos. Más que nada cuáles eran mis diferentes empresas y creo que es un momento para que veáis qué es lo que he construido yo en base a los 3 tipos que hemos visto.

  • Tengo una lavandería autoservicio, y eso es pura inversión. Tengo una lavandería de estas que la gente va y echa moneditas y lava la ropa. No hay empleados, eso fue inversión. Lo pones ahí y yo simplemente voy cada tres o cuatro días a recoger el dinero y hacer caja y limpiar un poquito las máquinas. Igual me quita una hora, hora y media a la semana más o menos, eso es un ingreso pasivo proveniente de la inversión.
  • Tengo también una empresa de microcréditos, una empresa en la que se le presta dinero a la gente que lo necesita y sus ingresos también son totalmente pasivos, ya que le dedico una hora al mes. Hay una chica en la oficina que está entregando cheques y haciendo la gestión de oficina.
  • Tengo ingresos recurrentes muy buenos provenientes de productos automatizados de Forex.
  • Tengo carteras de clientes en varios productos financieros mayormente relacionados con cripto que también me pagan todos los meses.
  • Tengo residuales de varias empresas multinivel con las que yo he trabajado anteriormente durante toda mi carrera en la industria.
  • Tengo un cajero de Bitcoin, creo que alguna vez en el canal enseñé el de Sevilla, donde la gente va a comprar Bitcoin y me dan una comisión cada vez que alguien está comprando.
  • Inmuebles. Este es otro ingreso pasivo que al que le voy a sacar alrededor de un 10% anual, es mucho para un inmueble, está muy bien.

Y ahora por ejemplo me estoy metiendo en el tema de los infoproductos. He sacado varios cursos. Alguno de multinivel, como «Secretos de un Reclutador» y hace muy poco creé uno que me venían pidiendo sobre «Fundamentales del Bitcoin», ideal para quienes están empezando y quieren entender en profundidad cómo nace, qué viene a solucionar y cómo funciona esta criptomoneda.

¿Cuáles son tus fuentes de ingreso?, ¿a qué aspiras?, ¿cuáles son tus objetivos? Si ya has generado ingresos pasivos, cuéntame cuáles son. ¿Por inversión? ¿Cuál es tu empleo y ¿cómo piensas?

Espero que te haya sido de ayuda todo esto, espero tus comentarios. Y si quieres ver este contenido en formato de vídeo, te lo dejo aquí abajo. ¡Un abrazo!

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