El Cuadrante del Flujo del Dinero

En el día de hoy, me gustaría hablarte acerca de uno de los libros que cambió mi forma de ver las cosas. En mi humilde opinión, y pese al éxito indudable de “Padre Rico, Padre Pobre”, es la obra más valiosa del coach financiero, Robert Kiyosaki.

Tuve la suerte de cruzarme con él antes de la mayoría de edad, lo que marcó el rumbo de mis acciones desde entonces. Este no es otro que “El Cuadrante del Flujo del Dinero”, en el cual el autor expone una teoría llamada por el mismo nombre.

En ella, Kiyosaki sostiene que existen cuatro cuadrantes que relacionan a las personas con sus finanzas y situación laboral. Para hablar de ellos, diferenciaremos entre dos partes del cuadrante, la izquierda y la derecha.

Izquierda

En la parte izquierda tenemos los ingresos lineales, donde intercambiamos tiempo por dinero.

Se trabaja X horas al día a cambio de una remuneración por cada una de ellas. Si dejas de trabajar, dejas de cobrar. Jamás podrás ser financieramente libre, ya que el dinero requiere de tu trabajo para llegar hasta tu bolsillo.

No puedes caer enfermo o irte de vacaciones, pues te quedarías sin sustento para tu vida. En este lado del cuadrante, podremos encontrar al 95% de las personas repartiéndose el 5% del dinero que hay circulando en el mundo.

Dentro del lado izquierdo tenemos dos de los cuadrantes:

Empleados (E)

Los empleados trabajan mucho, suelen cobrar poco y están atados a un horario y a un jefe.

Un empleado suele buscar la “seguridad”. Pero un empleo es todo menos “seguro”. No te engañes. Cualquier día podrías vértelas en la calle, pues no depende de ti el tomar esa decisión. Estoy seguro de que conoces muchos casos en los cuales han despedido a alguien que llevaba 15-20 años trabajando para una empresa. Esto ocurre muchísimo… y esa gente se queda con una mano delante y otra detrás.

De hecho, el sentimiento predominante en este cuadrante es el del miedo.

En este cuadrante podemos encontrar a la gente que no tiene sueños, sino que trabaja para los sueños de otro (los de sus jefes). Trabajan para que los hijos de los jefes vayan a los mejores colegios; para que puedan irse de vacaciones y disfrutar de tiempo libre. En definitiva, para que esos jefes hagan lo que quieran, con quien quieran, cuando quieran, donde quieran… Los empleados trabajan para que otros puedan ser libres, apalancándose de su esfuerzo y horas de dedicación.

Normalmente se trabaja 48 horas semanales, durante más de 40 años, para luego tener que conformarte con una pensión (ya veremos…) que no llega ni al 40% de lo que ganabas en tu vida laboral… que ya entonces no era suficiente para vivir como te gustaría.

¿Es algo malo ser empleado? Por supuesto que no. Por mal que lo haya podido pintar, todo tiene que ver con los objetivos y metas de cada uno. Hay gente que se siente cómoda en esta parte del cuadrante, y no hay nada reprochable en ello.

Lo único es que tenemos que tener claro que ser empleado es como ir en una bicicleta. Si nuestro objetivo es ir hasta el pueblo de al lado, seguramente nos sirva ese medio de transporte. Ahora bien, llegar hasta una ciudad situada a 400 kilómetros, puede ser complicado…

Autónomos (A)

No nos extenderemos mucho aquí… ya que, pese a lo que muchos puedan llegar a pensar, un autónomo no es diferente a un empleado.

Un autónomo es un empleado engañado. Es un autoempleado. Un empleado con más responsabilidades, mismo o inferior salario y normalmente con un préstamo por pagar…

Si bien es cierto que podría ofrecer una base más sólida para crecer hacia tu Libertad Financiera (que desarrollaremos más adelante), ejercer como autónomo sin miras a crecer, podría dejarte estancado en una peor posición que la del empleado.

Volviendo a la comparación con los medios de transporte, si el cuadrante del empleado era como ir en bicicleta, el cuadrante del autónomo podría asemejarse a viajar en coche. Puede cumplir tu objetivo de ir hasta el pueblo de al lado, e incluso de llevarte varios cientos de kilómetros más allá, hasta otras ciudades. Su limitación quizá estaría en su incapacidad de poder cruzar el océano…

Lo que nos enseñan en las universidades y sistema educativo tradicional a día de hoy, es a permanecer en este lado izquierdo del cuadrante. Nos enseñan a obedecer, a ser responsables, a trabajar para el sistema, a mantener nuestros sueños controlados y a ras de suelo. No hay educación emocional, no nos muestran el camino para a ver más allá…

No nos enseñan a estar en el lado derecho del cuadrante, donde está la libertad…

Derecha

Si en la izquierda tenemos los ingresos lineales donde intercambiamos nuestro tiempo por dinero, en el lado derecho utilizamos el apalancamiento humano, para crear ingresos pasivos, o el apalancamiento del dinero para generar ingresos provenientes de inversiones.

Un ingreso pasivo, o residual, es lo que proviene de manera recurrente de un esfuerzo que hiciste una única vez. El concepto de inversión no creo que necesite de demasiada aclaración. De todas formas, en el artículo “¿Qué tipo de ingresos se requieren para la Libertad Financiera?”, encontrarás todo detalle acerca de estos tipos de ingresos.

Podríamos poner el ejemplo de un escritor cuando escribe un libro y se vende durante toda una vida; o cuando un cantante graba un disco; o cuando se alquila una casa; o cuando creas carteras de clientes para cualquier producto que se vende recurrentemente; o cuando tienes una empresa en la cual el grueso del trabajo es realizado por empleados; o inviertes en algo que te da rentabilidades periódicas…

En este lado del cuadrante, nos aprovechamos del apalancamiento humano o financiero para generar los ingresos que nos hacen libres. Aquí encontraremos al 5% de la población, repartiéndose el 95% del dinero. Sólo en este lado del cuadrante es posible alcanzar la Libertad Financiera. Y no por el dinero que se puede ganar, sino por el tiempo que se obtiene al no tener que trabajar directamente para conseguirlo.

Empresarios (D)

Para explicarte este cuadrante, lo haré a través de un ejemplo con el que te quedará muy claro. Desarrollemos ahora el por qué ser un autónomo podría ofrecer una base sólida hacia la Libertad Financiera, enfocando su actividad de la manera adecuada.

Imagina que un abogado (autónomo con un ingreso lineal), decide montarse un gabinete y contratar a un equipo de un asistente y tres abogados. Sumando un total de 4 empleados.

De repente, este abogado ha pasado de trabajar 8 horas al día, y producir por cada una de ellas, a rendir como si fuesen 8 horas por 5, que son los miembros totales del gabinete contándolo a él.

Ahora es libre, ahora puede caer enfermo e irse de vacaciones. Sabe que su equipo de trabajo, una vez preparado, mantendrá la producción en marcha y él seguirá cobrando y produciendo, aunque no esté presente.

Ha hecho el esfuerzo de educar y formar a su equipo una única vez, independientemente del tiempo que le haya costado hacer eso, y va a cobrar cada día que esa gente este desempeñando su labor. Esto es un ejemplo de ingreso pasivo basado en el apalancamiento humano.

Muy parecido a lo que ocurre en el marketing multinivel o equipos de comerciales, donde formas e instruyes a un equipo de ventas que crea ese apalancamiento humano. Cuando tenemos un equipo de 100 personas, tirémoslo por lo bajo y supongamos que cada una de ellas trabaja 1 hora al día… ¡Estaríamos teniendo una producción diaria equivalente a trabajar 100 horas! Algo que es imposible para un solo ser humano.

Y aprovecho para citar aquí a John Rockefeller, magnate del petróleo de los años 1800, que decía:

“Prefiero el 1% del esfuerzo de 100 personas, que el 100% de mi propio esfuerzo.” Sabias palabras.

Volviendo a la comparativa de los sueños y metas de cada uno con los medios de transporte, si tu objetivo es ir a Estados Unidos (desde España), no podrás cruzar el charco en bicicleta, ni tampoco en coche… ¡Vas a necesitar un avión!

Inversores (I)

En este cuadrante entra en juego el apalancamiento del dinero. Aquí es cuando consigues, a través de inversiones de todo tipo, hacer que el dinero trabaje para ti día tras día. Duermas o estés despierto, 24 horas al día.

Fondos de inversión; alquileres; staking cripto; dividendos; negocios que puedas llevar de manera 99% delegable; productos de suscripción…

Para llegar a este cuadrante simplemente hay que ir dirigiendo a él el cash-flow que vamos generando en los otros cuadrantes. He incluso realimentarlo con los beneficios que obtenemos de estar en él.

La forma más sencilla que conozco de hacerlo y por la que cualquiera puede empezar, estando en el cuadrante que sea, es la que detallo en “Los 4 Pasos hacia tu Libertad Financiera”. Te recomiendo su lectura e inmediata aplicación de lo aprendido. ?

Lo descrito hoy aquí, es tan solo un pequeño resumen de lo que encontrarás en el magnífico libro de Robert Kiyosaki: El Cuadrante del Flujo del Dinero.

Es, sin lugar a dudas, una teoría que ha marcado la guía para los emprendedores de las últimas dos décadas y que lo será para los que están por venir.

Fue un libro que cambió mi vida, al hacerme entender que podía ELEGIR en que cuadrante estar y los beneficios y lastres que suponía cada uno.

Te dejo con el vídeo donde resumo todo esto, y no olvides compartirlo con la gente a la que creas que le puede ser de ayuda.

¿En qué cuadrante estás tu? ¿A qué cuadrante aspiras? Te leo en los comentarios. ¡Hasta pronto!

Un abrazo,

Jacinto Ribas

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