7 cosas que hacen los ricos que los pobres no.

Hoy quiero hablarte acerca de siete cosas que los ricos hacen y los pobres no. Ciertas cosas que hacen de forma distinta o piensan de manera diferente y que suelen marcar o pueden marcar la diferencia entre prosperar o quedarse atrás.

N.º 1. Los pobres se centran en ahorrar, los ricos en invertir.

Una de las diferencias clave que hemos tratado una y otra vez en el canal es que la gente que lucha por llegar a fin de mes o llega a duras penas, si es que consigue apartar algo, lo ahorra. En cambio, la gente rica trata de ponerlo a trabajar a toda costa, se centra en invertirlo. Y aquí me gustaría tratar dos puntos.

El primero es entender que el dinero fiduciario que posees, que guardas -tus dólares o tus euros-, pierden poder adquisitivo cada día que pasa. Tenerlos, guardarlos, es asumir que la inflación va a hacer que cada vez valga menos. Los ricos amasan activos y valores refugio, amasan Bitcoin, inmuebles, activos en papel, oro, cosas que aumentan de valor con el paso del tiempo en lugar de perderlo. Es por eso que los ricos son cada vez más ricos y en cambio la clase media no deja de hundirse al no entender este concepto. Esto es una cosa a lo que vamos muy a fondo y tratamos en profundidad en el curso Bitcoin y sus fundamentales, qué es y por qué es importante para ti. Y también te dejo por aquí un vídeo para que veas acerca de cómo los gobiernos nos engañan a la hora de imprimir dinero y cómo se devalúa tu dinero debido a este fenómeno, esta termita financiera que es la inflación.

Y el segundo punto que quería tratar en este aspecto es que la mayoría de las personas se centran en ser frugales: no te compras el café en el Starbucks, ahorras ese euro aquí o allí. Si bien es cierto que el control del gasto es algo sumamente importante, no se trata tampoco de vivir una vida limitante.

¿Sabes qué? Al final, un céntimo ahorrado, sigue siendo un céntimo. Si no pones el céntimo a trabajar muy poco va a poder ayudarte en tu camino hacia la prosperidad económica. Controla el gasto, si, pero con la intención de poner eso que separas a trabajar para ti, ponerlo a crecer. Un céntimo suelto, no es nada, se devalúa constantemente con la inflación. En cambio un céntimo que pones a trabajar cada día, puede ser o convertirse en mucho. El dinero debe ponerse a trabajar, el dinero parado es basura.

Y también plantéate seriamente invertir en ti. Para ser capaz de aportar más valor al mercado y que eso traiga más beneficios a tu bolsillo, que puedas redistribuir, que puedas poner a trabajar, que te permita no tener que vivir una vida frugal por lo menos durante demasiado tiempo.

Así que, puede ser que haya muchas épocas en la vida en la que debas optar por una vida un poco más frugal, pero con el objetivo de invertir lo que puedas ahorrar en activos. Es lo que hará que puedas adquirir más activos después. Piénsalo y plantéatelo así, los ahorradores son perdedores, pon tu dinero a trabajar.

N.º 2. La gente pobre cree que lo sabe todo, los ricos aprenden constantemente.

La clase media y la gente que no llega a fin de mes suele ir siempre cargada de opiniones. Siempre son fantásticos políticos, increíbles entrenadores de fútbol, magníficos economistas. Siempre ansían mostrar su opinión acerca de cosas sobre las que realmente no tienen ni idea. Ya lo decía Platón, «la ignorancia es un estado de llenura». Es cuando tu cerebro está tan cargado de opiniones que no estás abierto a que entre nada más, a conocer nada nuevo ¿por qué crees que lo sabes todo?

Por otro lado, los que prosperamos económicamente nos pasamos la vida aprendiendo, formándonos, leyendo, haciendo preguntas con una mentalidad de mejora y aprendizaje constante, en lugar de tener una opinión acerca de todo y demandar atención, ese no es el camino. Entiende que seguramente no vayas a poder hacer una alineación de fútbol mejor que Pep Guardiola, o que no vas a poder tomar una decisión con respecto a Bitcoin de una manera más fundamentada económicamente hablando que Elon Musk.

Abre tu mente, déjate enseñar, recuerda que tus ingresos jamás serán superiores a tu desarrollo personal.

Debes aprender y debes dejarte enseñar por la gente que tiene los resultados, que sabe hacer lo que tú estás buscando. De nadie más, no escuches a nadie más, no escuches a tu cuñado. A mí me toca escuchar al mío porque es dueño de una de las mayores parafarmacias de Europa y a lo mejor el tuyo también hace una cosa concretamente muy bien. Escúchale con respecto a eso, no con respecto a las opiniones que él o cualquier persona pueda tener. Escucha a la gente que tiene resultados en la materia que tú quieres, en la que quieres mejorar, de la que quieres aprender, de nadie más.

N.º 3. Los pobres ven la televisión, los ricos leen libros.

¿Sabes qué es lo que más me dice de una persona cuando entro en su casa? No es el tamaño de su televisor -que es lo que suele impresionar a la gente cuando es tan grande- es el tamaño de sus estanterías, cuántos libros tiene en sus estanterías. 

La gente que no llega a fin de mes ve la televisión: no para de ver una y otra vez Netflix, Amazon Prime, lo que sea, están enganchados a la caja tonta. La gente que prospera económicamente leemos libros. ¿Cuántas horas pasas delante del televisor?, ¿cuándo fue la última vez que abriste un libro?, ¿cuántos libros lees al año? Estas son preguntas muy importantes.

Recuerda: libro que no lees, libro que no te ayuda.

Si no lees no pasa nada, pero si lees pasa mucho y si no sabes por qué libros empezar puedes revisar todos mis libros favoritos, los que más me han gustado, los que más me han marcado, sobre todo al comienzo de mi carrera. Además los tienes distribuidos por secciones: Educación Financiera, Desarrollo Personal, Bitcoin y Criptomonedas, Mentalidad y Productividad. Tienes un montón de secciones, además cliqueando en cada uno de ellos irás directamente a Amazon para comprarlos si es lo que quieres.

Pásate por ahí porque leer es muy importante y hay veces que es verdad que no sabes por qué libros empezar. Ahí tienes mis favoritos y además destaco cada uno de los mejores en las secciones para que te sea de más ayuda.

N.º 4. Los pobres culpan a otros de su mala suerte, los ricos se responsabilizan de sus acciones.

La gente sin resultados no deja de echar balones fuera, siempre culpa a otros de su mala suerte. Siempre lo que les pasa es culpa de otros: del gobierno, la economía, la sociedad, es culpa de mi vecino, es culpa de mi primo, es culpa de mi cuñado, de mi jefe, de mi trabajo. Nunca es culpa suya, nunca tienen la culpa de nada de lo que les pasa. Quienes tenemos resultados tomamos plena y completa responsabilidad de todo lo que nos pasa, de nuestros fracasos y de nuestros tropiezos, es culpa nuestra.

Cuando tomas responsabilidad, obtienes poder, el poder de cambiar, de poder mejorar, de poder hacer las cosas de manera distinta. Si no tomas responsabilidad no vamos a poder cambiar, no vas a poder mejorar. Simplemente dirás, que es culpa de otros… no es culpa tuya.

¿Qué puedes hacer mejor? Recuerda lo que decía el grandísimo Jim Rohn: «el mismo viento sopla para todos». Lo que eso significa es que si otros han podido lograrlo con circunstancias parecidas o peores a las tuyas, es porque han dejado de ponerse excusas y han tomado acción y han tomado responsabilidad de sus acciones, sin importar sus circunstancias particulares. Toma responsabilidad y toma acción. 

N.º 5. Los pobres juegan a la lotería, los ricos toman acción.

No solo me refiero a esto de manera literal, que también, sino más bien como concepto. La gente pobre sueña sin tomar acción, espera siempre que alguien le salve el culo. Compran ese boleto de lotería pensando que si le toca, algo totalmente improbable (recuerda que la lotería es el impuesto de la gente que es mala en matemáticas) con eso podrán comprar la casa de sus sueños, pagar su vida ideal, pagar ese viaje. La gente próspera, en cambio, somos personas de acción. Si quiero esto, debo hacer que suceda. Si tiene que pasar, será gracias a mí, porque yo he hecho que esto pase. No tiro un boleto y espero a que alguien venga.

Depende de mí, de nadie más, no debes depender de un tercero, ni mucho menos de un billete, literalmente, de lotería.

N.º 6. La gente pobre cobra basada en tiempo, la rica en resultados.

La gente que se mantiene en la carrera de la rata es remunerada normalmente por su trabajo de forma lineal: trabajo tantas horas, cobro tanto. En cambio, la gente que prospera elige ser pagada en base a resultados. Es un modelo mucho más arriesgado sí, pero no tiene techo. Piensa que barres el suelo de un McDonald’s, puedes hacerlo maravillosamente, mejor que nadie.

¿Pero qué valor le aportas al McDonald’s? Siempre vas a ser prescindible y además escalar se convierte en inviable. Un emprendedor debe centrarse en aportar valor. A nadie le importa que pasemos meses maquetando y diseñando un producto que luego pongamos en el mercado y que a lo mejor no funciona. A nadie le importa un carajo las horas que hayamos dedicado, el sudor, las lágrimas. Da igual: si no funciona, si no es bueno, si no aporta valor al mercado nadie nos va a pagar nada. Da igual las horas que hayamos invertido en ello, depende de nosotros que el producto sea bueno. Y si es bueno, tendremos grandes recompensas.

Por eso a los grandes deportistas de élite no se les paga por todo lo que se esfuerzan o las horas en las que entrenan, les pagan por los goles que marcan, les pagan por las canastas que encestan, les pagan por los segundos que tardan en llegar a la meta, se les paga en base a resultados.

N.º 7. La gente pobre cree que el dinero es la raíz de todos los males.

Los ricos piensan que la pobreza es la raíz de todos los males, que el dinero es la raíz de todos los males, seguro que has oído eso alguna vez. Eso es falso, completamente falso. La pobreza es la raíz de todos los males. Quiero que pienses por un segundo en los barrios marginales, delincuencia, problemas, drogas. Sin embargo, nunca habrás visto a alguien que atracó un banco en un Ferrari. Es la supervivencia, la falta de dinero, la que crea el conflicto. El dinero en sí es neutral, es una herramienta. Solo tú decides si lo utilizas para hacer el bien o si lo utilizas para hacer el mal, depende de ti. Lo que sí que tienes que entender es que tu pobreza no va a ayudar a nadie.

En cambio, sí que vas a poder tener opciones, oportunidades de hacer muchas cosas, obras buenas si es lo que quieres, si prosperas. Y para ayudarte en ese camino hacia el éxito económico, puedes descargar el PDF gratuito de «Los 4 pasos hacia tu libertad financiera«, que espero que te ayude a, valga la redundancia, dar tus primeros pasos hacia ella.

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