¿Tu equipo de MLM no rinde como te gustaría?

Muchas veces pasa, que sentimos que nuestro equipo de marketing multinivel no tiene la motivación que tenemos nosotros a la hora de trabajar, o que no pone unas ganas equivalentes a las nuestras en cuanto al desarrollo de su negocio.

Muchas preguntas pasan en esos momentos por nuestras cabezas… ¿Cómo es posible que no se esfuercen sabiendo que trabajan con la posibilidad de crear un imperio? ¿Es que acaso no se han dado cuenta de lo que tienen entre manos? ¿Podría ser que no acabasen de comprender el potencial de todo esto?

Sin la Inteligencia Emocional necesaria, es fácil caer en la frustración cuando se pasa por momentos como este. Momentos en los que traes a gente en tus filas, pero no duplican o hacen crecer tu organización. Algunos se quedan como vendedores de producto, otros simplemente están de paso y acaban retirándose… pero pocos ven las cosas como las ves tu. Que estás dispuesto a pagar el precio del éxito y hacer todo lo posible para alcanzarlo.

A veces esa impotencia te lleva a intentar obligar a tus distribuidores a realizar acciones, como si fueses su jefe; o a volverte irrespetuoso con ellos… Esto NUNCA es una solución y no suele acabar bien.

El remedio es mucho más sencillo de lo que crees…

Simplemente has de entender que…

Hay personas que simplemente no tienen los mismos objetivos que tú. Aparte del hecho de que pueda ser que todavía no vean el potencial que lleva intrínseco la industria del MLM (todo lleva su tiempo), hay gente que llega hasta aquí buscando un simple ingreso extra. Esa gente tiene el mismo derecho que cualquiera a cumplir su objetivo y quedarse ahí si es lo que desea.

No es posible motivar a una persona que no está dispuesta a hacer todo lo necesario para alcanzar el éxito. Ellos tienen que desearlo mucho más de lo que tú quieres que ellos lo alcancen.

No puedes responsabilizarte del éxito o el fracaso de la gente. Tu única responsabilidad es la de proporcionarles el soporte adecuado para un arranque explosivo, el resto depende totalmente de ellos.

No puedes forzar a nadie para que trabaje. El que tu estructura esté formada por multitud de pequeños empresarios, quiere decir que son ellos los que deben tomar la decisión de ir con todo, o pasar sin pena ni gloria por tu equipo. No son trabajadores a los que puedas dar órdenes. Eres un líder, y te limitas a guiar a quien quiere escuchar, aprender y trabajar.

Define los roles de cada uno cuanto antes

Debes dejarle claro a la gente, cuando se da de alta como distribuidor, que vuestra relación es una sociedad. En la que, si ellos pisan el acelerador, tú también lo pisarás. Pero si ellos levantan el pie, tú también tendrás que hacerlo, porque deberás ir a invertir tu tiempo con la gente que de verdad lo aproveche.

Recuerda que sólo vas a necesitar 4 o 6 líderes fuertes, constructores de equipos, para alcanzar el éxito en la industria del marketing multinivel, y hasta que los encuentres, por el camino, vas a cruzarte con muchísima gente que trate esto como un negociete.

Eso no quiere decir que no debas respetar a todo tu equipo, sus metas y objetivos. Simplemente dedícale tu tiempo a quien quiera crecer. Pero sin olvidar que alguien que se dedica en exclusiva a vender productos, es parte de la piedra angular que crea volumen constante en tu organización. No menosprecies o subestimes a esos distribuidores… tener unas pocas decenas como ellos, puede cambiarte la vida.

Y a las personas que ni siquiera tienen este u otro rol definido, que acaban de entrar y que probablemente estén de paso, debes meterlas cuanto antes en el sistema de tu empresa (eventos semanales, convenciones, conferencias on-line, reuniones presenciales caseras… lo que sea).

Será pasando por el sistema donde se darán cuenta si el MLM es para ellos o no lo es. Servirá de filtro sin tener que consumir prácticamente nada de tu tiempo. Algunos definirán su rol e intensidad de trabajo dentro de tu equipo, y muchos otros abandonarán.

Aquí la Ley de Pareto encaja a la perfección. Debes pasar el 80% de tu tiempo con ese 20% de la gente de tu equipo, que de verdad trabaja duro y está comprometida con el negocio y con obtener resultados crecientes.

No puedes pasarte los días tirando del carro de la gente. Eso te desgastará muchísimo y además creará un equipo dependiente. Un equipo que dependerá de tu propio rendimiento y que morirá si no estás ahí. Y eso es justamente en lo último que debería acabar tu negocio de marketing multinivel, en el que buscas un ingreso pasivo a través del apalancamiento humano.

Tu misión es crear un equipo formado. Un equipo sólido. Un equipo que, con el tiempo, cada vez te necesite menos. Para que tu puedas dedicarte a abrir nuevas líneas de negocio o disfrutar de tus ingresos residuales.

Pero mentalízate de que ese equipo estará compuesto por las personas que decidan formar parte de él, y no de quien tu decidas. Buscar, filtrar y trabajar con esa gente es tu labor. Deja escapar a quien no cumpla los requisitos y trabaja con quien sí. Si todavía no has encontrado quien los cumpla… sigue y sigue buscando.

Comparte esto con los miembros de tu equipo a los que creas que pueda serle de ayuda, y no olvides descargar “Las 24 Formas de conseguir prospectos” para nunca quedarte sin gente con la que hablar para tu negocio de MLM.

¡Te dejo con un vídeo relacionado y te leo en los comentarios de abajo!

¡Hasta pronto!

Un abrazo,

Jacinto Ribas

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