¿Qué tipo de ingresos se requieren para la Libertad Financiera?

Existen tres tipos de ingresos diferentes. Uno de ellos es en el que más del 95% de la población se centra, y son los otros dos los que otorgan la Libertad Financiera.

En el post de hoy, empezaremos por definir y comentar tres conceptos clave, tales como la Inteligencia Financiera, la Libertad Financiera y la Inteligencia Emocional.

Después te explicaré cuales son los tres tipos de ingresos existentes y te pondré ejemplos míos personales para que puedas así comprender todos los distintos matices que pueden existir entre ellos.

Al terminar, serás capaz de comprender en que tipos de ingresos debes centrarte para alcanzar la independencia económica, y cuales debes evitar si tu objetivo es poder dedicar tu tiempo a lo que realmente deseas. ¡Vamos allá!

Inteligencia Financiera

La Inteligencia Financiera consiste, básicamente, en conocer los métodos que te permiten dejar de trabajar por dinero. Los conocimientos que hacen que dejes de vender tu tiempo, que es el activo más valioso en tu vida, creando un sistema de ingresos múltiples que trabaje para ti.

Consiste en conocer la forma de no estar obligado a levantarse cada mañana para ir a trabajar a un empleo. Y no es que un empleo tenga nada de malo, pero el problema es que la mayoría desearía no ser empleado. Preferirían estar haciendo otra cosa.

Piensa en lo siguiente: ¿Tendrías tu empleo como hobby si no te pagasen por ello?

A eso es a lo que me refiero. De poder elegir, probablemente estarías ocupando tu tiempo con otras cosas… Y si te encanta tu empleo (algo digno de celebrar), estoy seguro de que preferirías poder decidir hacerlo sólo X horas al día y sin tantas obligaciones. Pudiendo escoger pasar otras partes del día disfrutando de tus otros hobbies, familiares y amigos.

Al final, la Inteligencia Financiera, se podría resumir en conocer los métodos de obtener libertad. Libertad para escoger. Libertad para decidir. Libertad para disfrutar. Libertad para vivir.

Libertad Financiera

La Libertad Financiera, el segundo concepto que repasamos hoy, contrario a lo que la gente pueda creer, no tiene nada que ver con una cifra monetaria. Tiene que ver con el tiempo.

Tu Libertad Financiera se mide con los meses, o años, que puedes mantener tu nivel de vida si dejas de trabajar.

Todo el mundo debería tener cubiertos 6-12 meses de vida, por lo que pudiese pasar. Si, dinero apartado. Dinero improductivo, dejado a un lado perdiendo valor en tus cuentas bancarias o bajo el colchón. Listo para cuidar de ti ante cualquier contratiempo de fuerza mayor. Dinero por el que cruzamos los dedos para no tener que utilizar, y que nos hace responsables ante nosotros mismos y nuestras familias.

Yo soy el menos fan de este tipo de fondo de previsión… me gusta invertirlo absolutamente TODO. Pero mi radicalismo no me impide recaudarlo para poder irme tranquilo a dormir cada noche, sabiendo que mi mujer y mi hijo (que está apuntito de llegar al mundo) tendrán un colchón para rehacerse si algún día me pasase algo.

En cambio, la inmensa mayoría de la gente vive al día. Quebraría y no tendría para comer si dejase de trabajar un mes y no cobrase su nómina.

Imagina como te sentirías si tuvieses una cantidad de dinero apartada que te permitiese vivir durante uno o dos años sin bajar tu nivel de vida…

Te sentirías relajado/a, eliminarías la presión de tu vida. Podrías invertir tu tiempo en lo que de verdad te gusta. Podrías tomar la decisión de emprender ese proyecto que te apasiona, sabiendo que tienes margen de error y que podrías recuperarte de un complicado inicio. O incluso, por qué no, disfrutar de unos meses sabáticos viajando junto a los tuyos o realizando las actividades que te llenan.

Imagina ahora como te sentirías si pudieses vivir así TODA tu vida y no tan sólo los 1-2 años que marcasen esos ahorros apartados. Algunos de los métodos para conseguirlo, los iremos viendo en jrbenlloch.com. Estoy seguro de que ya has leído “Los 4 Pasos hacia tu Libertad Financiera”, donde te hablo acerca de uno de los caminos disponibles.

Inteligencia Emocional

Ahora bien, para conseguir la Libertad Financiera, no solo tendrás que desarrollar la Inteligencia Financiera, sino también tu Inteligencia Emocional.

La Inteligencia Emocional marca la capacidad para gestionar, manejar y comprender todas tus emociones. Hay algunas, que van directamente relacionadas con tus éxitos financieros. Tales como la disciplina; la confianza; la aceptación del error y el rechazo; una paciencia infinita; el levantarse una y otra vez después de cada contratiempo o batacazo; y la constancia… entre otras. Y, sobre todo, será determinante tu capacidad para estar dispuesto a sacrificar los insignificantes placeres de la gratificación inmediata por las inmensas recompensas del futuro.

Observa la siguiente fórmula:

Libertad Financiera = Inteligencia Financiera + Inteligencia Emocional

¿Dónde está la formación convencional en esta fórmula? ¿Dónde están el coeficiente intelectual o la suerte?

Pese a que mucha gente piensa que cuestiones como estas tres suelen tener gran incidencia en que alguien sea financieramente independiente, la realidad es que no influyen prácticamente nunca de manera determinante. Por eso están totalmente fuera de la ecuación.

La escuela no te enseña a gestionar las emociones o el dinero. No nos prepara para ser libres financieramente, sino para ser meros peones de los que sí que lo son.

Se demuestra, en parte, con el hecho de que no son los más inteligentes ni los que mejores notas sacan, los que acaban siendo los más ricos o libres de la clase. Sino los que más se esfuerzan en conseguir sus objetivos, desarrollando una fuerte ética de trabajo; mejor distribuyen su tiempo y dinero; más desarrollan sus relaciones con gente que aporta y empatizan con otros seres humanos; aprenden a pensar distinto a las masas; son tenaces; desarrollan dotes de liderazgo…

La disciplina, confianza, fortaleza mental y los otros factores de los que hemos hablado antes, poco tienen que ver con la materia educativa que vemos en el sistema tradicional. Que parece más un sistema de “memoriza, escupe y olvida” …

La clave es entender que no son tus aptitudes o las cosas que sabes lo que realmente marcan la diferencia. Si bien tenemos que reconocer que pueden ayudar, lo realmente importante es tu actitud. Palabra que podría recoger gran parte de lo que implica la Inteligencia Emocional.

Los 3 tipos de Ingresos

Existen tres tipos diferentes de ingresos.

  1. Los generados activamente. Siempre requieren de tu presencia y actividad para obtenerlos. Intercambias tu tiempo por este tipo de ingresos. Trabajas por dinero.
  2. Los generados pasivamente. Requieren de tu presencia y trabajo al principio, lo suficiente como para ponerlos en marcha. Después, suele bastar con un ligero control/gestión, pero se producen prácticamente (o totalmente) en piloto automático.
  3. Los generados por inversión. No requieren nunca de tu presencia. Inviertes en activos que te generan ingresos de manera recurrente. El dinero trabaja para ti.

¿Cuáles son los ingresos que se centra en obtener una persona libre financieramente?

La mayor parte de los ingresos de alguien libre financieramente, provienen de los ingresos pasivos y las inversiones. Si dedican algo de tiempo a ganancias activas, suele ser de manera puntual, porque están muy bien pagadas o, principalmente, porque pueden acabar convirtiéndose en algún tipo de ingreso pasivo o recurrente.

Un ingreso pasivo es aquel que proviene de algo hecho una única vez, que después te deja ingresos recurrentes con el paso del tiempo. Ejemplos de esto podrían ser escribir un libro o construir una cartera de clientes que compren tus productos de manera constante.

Muchas veces un ingreso pasivo puede requerir de algún tipo de control o gestión. Cuanta menos gestión necesiten una vez han sido creados, más podremos considerar que actúan en el presente como una inversión y menos como un negocio. Enseguida te daré unos ejemplos para que entiendas este matiz.

Te puedo poner ejemplos personales que entrarían en esta categoría:

  1. El info-producto que cree acerca de persuasión, prospección, reclutamiento y cierre, Secretos de un Reclutador, enfocado a quienes quieren perfeccionar sus habilidades en ventas y gestión de equipos, es algo que puse en el mercado después de un mes de trabajo (y 11 años de experiencia), que se vende de manera recurrente. Mi idea es ir creando más con el tiempo.
  2. Carteras de clientes. Asociándome con empresas de productos y servicios, tengo un elevado residual mensual por recomendarlos. Realizas el trabajo de venta y recomendación una sola vez y las empresas pagan mensualmente por sus consumos o usos. Ahora mismo, un elevado porcentaje de mis carteras de clientes están enfocadas en el arbitraje de bitcoin y el mercado Forex.

Un ingreso proveniente de la inversión, es aquel en el cual inviertes capital y recibes comisiones, intereses, dividendos, rentas… de forma periódica. Haciendo que el dinero trabaje para ti, en lugar de trabajar por dinero como ocurre con los ingresos que se generan de manera activa.

Te dejo ahora ejemplos de mis ingresos pasivos:

  1. Inversiones en Fondos Indexados. Siguiendo la estrategia que te explico en “Los 4 pasos hacia tu Libertad financiera”, empezarán a dejar un goteo constante anual en el momento en el que decida dejar de aportar capital.
  2. Bots de Forex. Son muchas las veces que he hablado de Bitfrex Bot en el canal de YouTube, el bot que opera de manera automática con nuestro dinero en el mercado de divisas. Utilizándolos de manera correcta y con cabeza (importante), son un buen activo financiero que deja beneficios constantes.

¿Qué tipos de ingresos nos puede aportar un Negocio?

Para todo aquel que nunca ha sido empresario, puede pensar que cuando lo eres, tu vida es mucho más fácil. Pero, si bien es cierto que puede llegar a ser así dependiendo de como lo enfoques, llevar hacia adelante un negocio requiere de mucho esfuerzo, dedicación y constancia.

La palabra negocio proviene del latín nec otium, que traducido viene a significar “negación del ocio”. Y es que no se me ocurre una manera mejor de definirlo, si no se cuenta con el apalancamiento o los métodos suficientes como para que te den la libertad que una persona libre financieramente buscaría.

Y es que un negocio como tal, puede abarcar los 3 tipos de ingresos.

Si requiere de tu presencia diaria, hablaríamos de que los ingresos se obtienen de manera activa. Esto no distaría mucho de un empleo, en el cual estarías intercambiando tiempo por dinero. Es cierto que el negocio podría estar apalancado con empleados, por lo que los ingresos no dependerían exclusivamente de tu trabajo; y también puede que cuanto más trabajases, más dinero ganases… pero no gozarías de demasiada libertad.

Por otro lado, estarían los que requieran de unas pocas horas de dedicación al cabo del mes (considerando sus ingresos como pasivos). Y, por último, los negocios en los que puedas delegar incluso estas pocas horas de gestión necesarias, convirtiéndolos en pura inversión y limitándote a ver las rentabilidades entrar a tu cuenta bancaria.

Cuanto menos delegues las pequeñas gestiones, probablemente más dinero puedas ganar al no tener que pagar a nadie por ellas (acercándote a los pasivos en los que se requiere algo de control). Cuantas menos tareas acabes realizando, sacrificarás algo de ingresos por más libertad y tiempo (acercándote a las inversiones). Valorar hasta que punto vale la pena o apetece delegar, depende de cada uno.

Te muestro tres de mis negocios como ejemplos para que entiendas este último punto con claridad:

  1. Cajero BTC en Sevilla. Tengo un cajero con el que la gente puede comprar bitcoin a cambio de efectivo. Creé una empresa con la que compré el dispositivo, y lo instalé en la inmobiliaria de una compañera de batallas con la que me asocié. La gente entra, compra crypto y se va. Los gastos de luz y alquiler los paga la inmobiliaria; la publicidad la hace la empresa que crea los cajeros. Por lo que todo lo que entra es limpio. Mi tarea consiste en enviarle las facturas cada mes al asesor. Máximo de dedicación, 1 hora al mes.
  2. Anticipos.es. A través de mi franquicia de micro-créditos, presto dinero a la gente que lo necesita y no puede (o no quiere) acceder a financiación bancaria. Tengo una maravillosa empleada atendiendo en la oficina, que se ocupa de todas las gestiones necesarias para el funcionamiento del negocio. Mi labor consiste en pasarme por allí cada dos semanas para firmar papeleo y entregar las facturas al asesor a finales de mes. Máximo de dedicación, 4 horas mensuales.
  3. Pisos de estudiantes. Hace poco cree otra empresa con la que, a día de hoy, he comprado mis dos primeros pisos destinados al alquiler de habitaciones para estudiantes. Una vez alquilados, y a no ser que se rompa algo y tenga que hacer una llamada al seguro, la gestión es prácticamente nula. Los cobros son domiciliados y, si bien es cierto que ahora le doy yo al botón, antes de que acabe el año será una tarea que lleven desde la oficina de créditos.

Como ves, estos tres negocios pueden considerarse prácticamente inversiones puras. El tiempo de gestión que debo dedicarles es mínimo y, si bien es cierto que podría delegar esas pocas tareas incluso sin coste (pasándolas por la oficina de micro-créditos), es una tarea que me gusta hacer y que me permite tener el ojo puesto en como avanzan los números.

Por lo que, en mi caso, me siento cómodo delegando esta ese punto. Al final un negocio nunca debe estar 100% desatendido. Incluso una inversión, por automáticos que sean los ingresos que recibimos de ella, requieren un mínimo de, si no control, al menos atención.

Mi foco está en crear activos que me generen ingresos de manera automática, y ese es el objetivo de cualquier persona que pretenda obtener la Libertad Financiera.

¿De donde provienen tus ingresos? ¿Qué objetivos financieros tienes? ¿Qué preguntas te surgen a raíz de leer este artículo?

Me encantaría leer tu opinión abajo en los comentarios. Y recuerda que una de las maneras más sencillas (que no por ello falta de esfuerzo) de alcanzar la Libertad Financiera, es la que te detallo en “Los 4 pasos hacia tu Libertad Financiera”. Así que, si no sabes por donde empezar, hazlo por donde ahí te indico.

A continuación, te dejo un vídeo en el que hablo de algunas de las cosas expuestas en este post. No es un substituto de este, por lo que no dejes de leerlo. 😊

Y si te ha gustado, no dudes en compartirlo con algún amigo/a al que creas que le pueda ser de ayuda.

¡Hasta pronto!

Un abrazo,

Jacinto Ribas

¡Comparte!

No comment yet, add your voice below!


Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.